“Caranavi se está descontrolando” por la falta de combustible, alerta su alcalde, que denuncia desvíos a la minería ilegal

La presión de la población es tal que las autoridades temen represalias en su contra. Según las denuncias en el mercado negro el litro de diésel llega a costar hasta Bs 25 cuando el precio subvencionado es de Bs 3,72.
La situación en Caranavi, un municipio tropical de La Paz, es alarmante debido a la escasez de combustible. Las autoridades locales, encabezadas por el alcalde Eustaquio Huiza, han manifestado su preocupación y han solicitado un mayor despliegue policial en la zona.
La reciente problemática se suma a los estragos causados por las intensas lluvias, que ya afectan a la comunidad. Según Huiza, Caranavi está experimentando un descontrol significativo, lo que ha generado una gran inquietud entre los funcionarios locales.
El descontento de la población es tal que las autoridades temen posibles represalias. Huiza indicó que incluso los miembros del gobierno local enfrentan dificultades para moverse libremente debido a las extensas filas en las estaciones de servicio, lo cual ha sido una denuncia reiterada.
En las últimas horas, dos cisternas fueron detenidas en el centro de la ciudad por carecer de la documentación adecuada. Ante esta situación, los habitantes se acercaron a los vehículos y, en medio de la tensión, exigieron la venta de combustible.
La creciente molestia de la comunidad ha llevado a que la situación se torne incontrolable, agregó el alcalde. Caranavi es conocido por ser un importante productor de frutas y café, y la llegada de la época de cosecha genera aún más preocupación entre los productores que dependen del combustible.
Adicionalmente, el municipio se encuentra en un punto estratégico entre La Paz y el norte del departamento, lo que hace que muchos mineros lleguen allí para abastecerse. Aunque la minería está regulada en la zona, existen denuncias sobre el desvío de combustibles hacia actividades ilegales.
Las autoridades locales ya habían mencionado esta problemática a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y a la Dirección de Sustancias Controladas, sin que se hayan observado avances significativos. Huiza también destacó que en algunas estaciones de servicio no reciben combustible desde hace semanas.
Afirmó que solo una estación de YPFB está operativa, pero la cantidad de combustible disponible es insuficiente. Además, existe un fenómeno de reventa del combustible, donde se reportan precios elevados que superan los 10 bolivianos por litro.
El alcalde subrayó que si no se garantiza el suministro de combustible, la situación en Caranavi podría empeorar, especialmente considerando la inminente época de cosecha.
Huiza ha solicitado un suministro urgente de combustible para las seis estaciones de servicio en Caranavi, además de más presencia policial para manejar la crisis.
Se espera un pronunciamiento de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y de Yacimientos Prolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sobre esta situación.