Suspenden las clases presenciales ante la emergencia por inundaciones en Paila

Los pobladores de esta localidad cruceña tuvieron que sacar sus enseres ante el ingreso del agua a sus viviendas. Muchas familias pasaron la noche sobre la carretera, a la intemperie.
Desde la noche del martes, el agua comenzó a inundar las calles y avenidas de varios barrios de Puerto Paila, ubicado al este de la capital cruceña. Ante esta situación, las autoridades educativas decidieron suspender las clases presenciales por la emergencia a partir de este jueves.
En un comunicado publicado por la dirección del colegio Andrés Ibáñez, que corresponde al nivel secundario de la localidad, se afirmó que “considerando la emergencia por las inundaciones que aún persisten y que lo más importante es el bienestar de los estudiantes, se comunica que se adopta la modalidad a distancia y cada curso debe esperar los comunicados de sus docentes en sus respectivos horarios”.
La suspensión de clases presenciales está programada para este jueves 27 de marzo y se extenderá hasta el sábado 29 de marzo.
Por su parte, el alcalde de Cotoca, Raúl Alvis, comentó que al menos 300 familias se encuentran afectadas, destacando que los barrios de San Juan y 3 de Mayo están sufriendo nuevamente por el rebalse del río Cotoca, una situación que no se había presentado desde hace tres años.
El burgomaestre manifestó que “tenemos cerca de 300 familias que han sido golpeadas por este problema que tenemos con el río Cotoca, que entró y afectó a los barrios. Nos hemos declarado en emergencia en los 10 distritos de Cotoca para llegar con mayores soluciones a la gente”.
En este contexto, se ha instalado el Centro de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM) para ofrecer asistencia a los damnificados. Asimismo, se ha ordenado el desplazamiento de maquinaria y funcionarios que brindan ayuda. Además, se han organizado miembros de los Clubes de Madres para entregar alimentos a los afectados.
Mientras tanto, los residentes temen que el nivel del río siga subiendo, por lo que solicitan a las autoridades que intensifiquen los esfuerzos para controlar el avance del agua y atender con urgencia la situación de emergencia, dado que este problema no se había presentado en mucho tiempo.